Angelica’s visit to Toronto, and the clinic of Dr. Gewarter

Version in English below the Spanish one.

 

Jack Gewarter, más que un médico veterinario…

 

A las 3 de la tarde comienza el turno de Jack Gewarter en su clínica “Bloorcourt Veterinary Clinic” ubicada en Toronto. La jornada incluye atención de pacientes y tratamientos.

Antes de recibir un paciente Jack revisa minuciosamente el historial clínico de cada paciente que tiene cita, procurando retener cualquier información que sea relevante para la consulta. Recibe a sus clientes con naturalidad, con una cierta familiaridad hacia los animales, es que mantiene una relación de años con muchas de las mascotas que llegan hasta su acogedora clínica, y en muchos casos producto de los tratamientos, mes a mes llegan los mismos pacientes a refugiarse en sus habilidades clínicas.

Sin duda mi presencia allí era un anhelo que mantuve por meses, específicamente desde la colaboración voluntaria que Jack entregó en febrero a nuestro proyecto en Puerto Natales (Chile), en calidad de cirujano. Desde entonces valoré su experiencia, profesionalismo, sencillez y buen humor. A consecuencia de mi viaje programado a Canadá, tuve la oportunidad de conocer Toronto, y alojarme en casa de Jack, donde recibí muy buenas instrucciones de él y de su hija Jane para desenvolverme en la ciudad. Por supuesto el poder visitar su clínica, y conocer parte de su equipo de trabajo, fue una gran motivación para aprender de su experiencia y hacerme una idea del nivel de calidad que existe en las clínicas de animales menores en Canadá.

Para mi fortuna Jack es un innovador, puesto que tiene una vasta experiencia en tratamientos de acupuntura en perros, siendo el primer veterinario en Toronto en aplicar esta terapia, y con muy buenos resultados, como pude apreciar en la satisfacción de sus clientes. Esto es una de las cosas que más me llamó la atención, ya que no lo había visto antes…. Por supuesto otra cosa que me impresionó fue la ausencia de bozales para atender a los pacientes que llegaron ese día, y me explicaba que observando la conducta de sus pacientes podía predecir si necesitaría usar un bozal. Algo imposible de concebir en Chile, donde cada perro es una caja de sorpresas!!

Más allá de mi experiencia en términos profesionales, quisiera destacar que conocer a Jack en su casa y junto a su familia, me significó apreciar más a fondo su simpleza y consecuencia en su forma de vivir, así como también valorar su entrega y entusiasmo para trabajar por la salud y el bienestar de las personas y los animales. Por supuesto que me dejó una gran lección este encuentro, y puedo decir que recordando nuestras reflexivas conversaciones en torno a la valoración de la naturaleza, y el avasallador desarrollo que como especie humana hemos liderado, inevitablemente estamos conduciendo nuestra profesión a un enfoque más holístico, y a un estilo de vida más sustentable, responsable y respetuoso con nuestro planeta.

 

Muchas gracias Jack por tu apoyo y a la compañía de Jane y al team de Bloorcourt Veterinary Clinic.

Angélica

 

IN ENGLISH

Angelica’s visit to Toronto, and the clinic of Dr. Gewarter
At 3 in the afternoon, the late shift begins for Dr. Jack Gewarter at his clinic “Bloorcourt Veterinary Clinic” located in Toronto. The day includes patient care and treatment.
Before receiving a patient Jack thoroughly reviews the medical history of each patient who has an appointment, trying to get any information that is relevant to the case. Dr. Jack welcomes guests with ease, with a certain familiarity to animals. He has a long relationship with many of the owners and pets that come to his cozy clinic.
No doubt my presence there was a longing I had had for many months, specifically because of the voluntary collaboration that Jack gave to our VWB project in February in Puerto Natales (Chile), acting as surgeon. Since then, I valued his experience, professionalism, simplicity and good humor. As a result of my scheduled trip to Canada, I had the opportunity to go to Toronto, where I stayed at Jack’s house. He , and his daughter Jane helped me find my way around the city.
Of course the visit to his clinic, and meet some of his team was a highlight, and I learned so much from their experience, and saw ​​the level of quality that exists in small animal clinics in Canada. For many people reading this blog, this may be normal…but for some of us…who are not regulated by a national standard, it is more difficult to offer this standard of care because we are generally restricted by lack of proper resources. I will tell you more about this in my next blog…..


To my fortune Jack is innovative, and has a vast experience in acupuncture treatments in dogs. This is one of the things that struck me, as I had not seen before. Of course the other thing that struck me was the absence of muzzles to treat patients who arrived that day, and he explained that observing their behavior could predict whether patients would need to use a muzzle. Something inconceivable in Chile where each dog is full of surprises!

 
Beyond my experience in professional terms, I would stress that meeting Jack at home and with his family, I further appreciated the simplicity and consistency in the way they live, as well as saw their commitment and enthusiasm to work for the health and welfare of people and animals. Of course I learned a great lesson from this meeting, and I can say that remembering our reflective conversations about the appreciation of nature, and the overwhelming human development as a species we are inevitably driving our profession toward a more holistic approach, and a lifestyle more sustainable, responsible and respectful of our planet.

 

Thank you very much Jack and Jane and company team of Bloorcourt Veterinary Clinic for supporting me on my trip to Toronto!
Angelica